Día de la Salud en la COP30: resiliencia sanitaria al ritmo del cambio climático
El pasado 13 de noviembre, se celebró el Día de la Salud de la COP30 en Belém (Brasil), la comunidad internacional ha reafirmado que proteger la salud es una condición imprescindible para enfrentar la crisis climática, situando los sistemas sanitarios en el centro de las negociaciones. La presentación del Plan de Acción de Salud de Belém (BHAP), liderado por Brasil y la OMS, ha sido el hito principal de la jornada, articulado en torno a tres ejes: vigilancia y monitorización, políticas basadas en evidencia, y producción e innovación sostenible.
El Plan cuenta ya con el respaldo de más de 80 actores (30 países y 50 organizaciones) y 300 millones de dólares de financiación inicial, un impulso sin precedentes para fortalecer la resiliencia climática de los sistemas de salud.
Organizaciones internacionales como la Global Climate and Health Alliance recordaron que los países deben situar la vida y la salud "en el corazón de los resultados de la COP30", con compromisos claros en financiación, adaptación sanitaria, mitigación del sector salud y transición justa.
Para España, la jornada también fue clave. Una referencia destacada fue el trabajo del Observatorio de Salud y Cambio Climático, que ya aporta datos esenciales, como las más de 4.700 muertes atribuibles a altas temperaturas en 2022, para orientar la planificación sanitaria frente al calor extremo y otros riesgos climáticos emergentes.
Sanidad #PorElClima en el Día de la Salud de la COP30 (Pabellón de España):
Desde Sanidad #PorElClima moderamos el evento "Health and climate change: building climate-resilient and sustainable health systems" que se celebró en el Pabellón de España en el marco del Día de la Salud en la COP30.
A la cita acudieron representantes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Health Care Without Harm (HCWH) y el Área Metropolitana de Barcelona para analizar cómo avanzar hacia sistemas de salud resilientes, bajos en carbono y centrados en las personas.
Mensajes clave:
- La salud como puente entre sectores: Se destacó que el reto ya no es saber qué hacer, sino actuar más rápido y con justicia. La salud aparece como un espacio común que conecta administraciones, ciudadanía y ciencia para impulsar la acción climática.
- ATACH y el impulso global a la resiliencia sanitaria: Elena Villalobos (OMS) explicó que ATACH trabaja con más de 95 países para fortalecer sistemas de salud resilientes y descarbonizados, subrayando la importancia de implicar a profesionales, equipos médicos y administraciones.
- Resiliencia en las Américas: diversidad y desigualdad: Gerry Eijkemans (OPS) recordó que la enorme diversidad y desigualdad del continente exige combinar mitigación y adaptación, priorizando resiliencia y acceso a servicios para evitar percepciones negativas en contextos vulnerables.
- Municipios ante los eventos extremos: Guillermo López del Área Metropolitana de Barcelona presentó actuaciones locales como los refugios climáticos, la integración de salud en la planificación urbana y el refuerzo de servicios esenciales para proteger a millones de personas ante eventos extremos.
- Mitigación justa y resiliencia sanitaria: Diana Picón (HCWH) destacó que más de 50.000 hospitales están en Race to Zero, y que mitigación y adaptación deben abordarse juntas, apoyadas por ATACH y el Plan de Acción de Belém para acelerar el cambio.
- El papel de Sanidad #PorElClima: La iniciativa fue presentada como apoyo clave a centros sanitarios en España, promoviendo la reducción de emisiones, especialmente del Alcance 3, y conectando datos, políticas y acción real.
El evento concluyó con un mensaje claro: el cambio climático ya es una emergencia sanitaria, y proteger la salud requiere acelerar la eliminación de combustibles fósiles, reforzar los sistemas sanitarios y promover enfoques como One Health, que integran salud humana, animal y ambiental.
Mientras la COP30 avanza hacia su semana decisiva, la comunidad sanitaria internacional insiste: 2050 está lejos, pero el impacto en la salud es inmediato. Y la oportunidad de transformar los sistemas sanitarios, para que sean más sostenibles, equitativos y resilientes, es ahora.

