El IDAE destina 168 millones de euros a mejorar la eficiencia energética de hospitales y centros sanitarios públicos
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), ha anunciado una nueva línea de ayudas dotada con 168 millones de euros para impulsar la climatización, la rehabilitación energética y la mejora de la eficiencia en edificios sanitarios públicos.
El programa, denominado PREE Sanitario, estará financiado con cargo al Fondo Nacional de Eficiencia Energética y se dirigirá a hospitales, centros de salud, consultorios locales y otros inmuebles de la red pública sanitaria. Su objetivo es facilitar actuaciones que permitan reducir el consumo energético de los edificios, mejorar sus condiciones de confort térmico y avanzar en la modernización de unas infraestructuras esenciales para la protección de la salud.
Entre las actuaciones se incluyen la mejora de la envolvente térmica de los edificios, la renovación de sistemas de climatización y agua caliente sanitaria, la incorporación de energías renovables, la mejora de la iluminación, la intervención en instalaciones específicas de uso sanitario y la implantación de sistemas de automatización y control. Según la información publicada por el IDAE, las actuaciones deberán acreditar una reducción mínima del 15% del consumo de energía final del edificio o de las instalaciones objeto de la intervención.
Esta línea forma parte de un paquete más amplio de actuaciones anunciado por el MITECO para la rehabilitación energética de edificios públicos, que incluye también una futura línea de 200 millones de euros destinada a colegios y centros educativos públicos. En conjunto, el Gobierno ha anunciado 368 millones de euros para mejorar la eficiencia energética, la climatización y el confort de infraestructuras públicas esenciales.
En el caso del sector sanitario, esta inversión resulta especialmente relevante. Los hospitales y centros de salud son edificios con una alta demanda energética, funcionamiento continuado y requisitos específicos de climatización, ventilación, iluminación y seguridad. Mejorar su eficiencia energética puede contribuir a reducir emisiones de GEI, disminuir costes de funcionamiento y reforzar la resiliencia de los servicios sanitarios frente a episodios de calor extremo u otros impactos asociados al cambio climático.
Desde Sanidad #PorElClima valoramos muy positivamente este tipo de iniciativas, que ayudan a acelerar la descarbonización del sector sanitario y a situar la sostenibilidad como una herramienta de mejora de la gestión pública. La transición hacia centros sanitarios más eficientes, saludables y preparados frente al cambio climático es una prioridad para avanzar hacia un sistema sanitario bajo en carbono, resiliente y comprometido con la salud de las personas y del planeta.
Esta nueva línea de ayudas representa una oportunidad para que los centros sanitarios públicos impulsen proyectos concretos de rehabilitación energética, integren criterios climáticos en la planificación de sus infraestructuras y avancen en la reducción de la huella ambiental del sistema sanitario.
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