La iniciativa consiste en transformar las infraestructuras del Hospital Universitario de Álava (Txagorritxu) mediante la construcción y equipamiento del Edificio de Servicios Generales (bloque quirúrgico) y el Edificio Industrial (de suministro técnico), concebidos como referentes en eficiencia energética y sostenibilidad hospitalaria.
Los objetivos principales son:
1. Reducir la huella de carbono del hospital gracias al uso intensivo de energías renovables (biomasa, geotermia y fotovoltaica).
2. Optimizar el consumo de energía y agua mediante sistemas de gestión inteligente, doble piel arquitectónica, sombreamiento y almacenamiento.
3. Mejorar el confort y la salud de pacientes y profesionales a través de envolventes de alta eficiencia, iluminación natural y climatización precisa.
4. Incorporar materiales reciclados y reciclables que minimicen el impacto ambiental durante todo el ciclo de vida de los edificios.
5. Garantizar la replicabilidad del modelo en otros centros sanitarios, combinando tecnología probada y soluciones adaptables al territorio.
Las acciones desarrolladas incluyen biomasa certificada, geotermia reversible, una central fotovoltaica de 87,12 kWp, enfriadoras con refrigerante R1234ze, un sistema de gestión digital (BMS), doble piel de muro cortina y toldos solares, materiales reciclados, gestión separativa de residuos y almacenamiento/distribución de agua con aljibes de 500.000 litros y redes de agua osmotizada/descalcificada.
El ámbito de actuación incluye los edificios de Servicios Generales (22.700 m²) y Edificio Industrial (5.000 m²), que juntos aseguran el suministro energético, hídrico y técnico de todo el complejo hospitalario.
Con estas medidas, se estima una reducción global de hasta un 20-35% en el consumo energético respecto a un hospital convencional, evitando más de 1.500 tCO₂eq/año, mejorando la calidad ambiental y consolidando al Hospital Universitario de Álava (Txagorritxu) como referente de sanidad sostenible en España.
El modelo desarrollado en el Hospital Universitario de Araba – Txagorritxu es plenamente replicable en otros centros sanitarios de España y Europa. La combinación de tecnologías implantadas (biomasa, geotermia, fotovoltaica, enfriadoras de alta eficiencia con refrigerantes de bajo impacto y BMS) se basa en soluciones maduras y disponibles en el mercado.
Las estrategias arquitectónicas (doble piel de fachada, sombreamiento solar, aislamiento exterior, patios de luz natural) y el uso de materiales reciclados pueden adaptarse fácilmente a distintos climas y tipologías constructivas.
La inversión inicial se compensa con ahorros operativos en energía, agua y mantenimiento, generando retornos económicos a medio plazo. Además, el modelo incrementa la resiliencia energética de los hospitales.
La gestión separativa de residuos, la jardinería autóctona sin riego y los sistemas de almacenamiento de agua son medidas sencillas y escalables. La replicabilidad se refuerza gracias a la modularidad de las soluciones: desde pequeñas intervenciones hasta proyectos integrales de reforma o nueva construcción.
La iniciativa está dirigida a todo el Hospital Universitario de Araba – Txagorritxu, en especial a los servicios clínicos y técnicos del Edificio de Servicios Generales (22.700 m²) y el Edificio Industrial (5.000 m²).
Impacto positivo en:
- Pacientes hospitalizados y ambulatorios, con mayor confort térmico, lumínico y calidad del aire.
- Profesionales sanitarios, que trabajan en entornos más saludables y eficientes.
- Servicios de soporte hospitalario (esterilización, quirófanos, urgencias, laboratorios, mantenimiento, almacenes).
- Ciudadanía y entorno urbano, gracias a la reducción de emisiones (~1.500 tCO₂eq/año) y del 20–35% de consumos.
- Administración sanitaria y Osakidetza, que disponen de un modelo replicable alineado con compromisos climáticos.
La iniciativa mejora la salud de pacientes, profesionales y ciudadanía al reducir factores ambientales de riesgo y favorecer entornos más seguros y confortables.
- Calidad del aire interior: biomasa certificada, geotermia y refrigerantes R1234ze reducen emisiones contaminantes.
- Confort térmico y lumínico: doble piel de fachada, toldos solares y patios de luz natural.
- Reducción del ruido: BMS optimiza el funcionamiento de equipos.
- Seguridad del agua: aljibes de 500.000 litros y redes osmotizadas aseguran calidad y disponibilidad.
- Impacto en salud pública: reducción de ≈1.500 tCO₂eq/año mejora la calidad del aire y previene enfermedades.
- Resiliencia: infraestructuras eficientes garantizan continuidad asistencial en crisis sanitarias o energéticas.