Nuestro Centro se ubica a los pies del “Monte el Viejo”, pulmón verde de Palencia. Sus espacios verdes constituyen un jardín botánico, con más de 1500 árboles de 76 especies distintas que refuerzan el bienestar de los usuarios y la regulación ambiental.
La configuración actual se ha ido conformando a lo largo de casi 100 años, mediante la construcción de edificios independientes, muchos de ellos con estándares de la época que no contemplaban criterios de eficiencia energética ni sostenibilidad. Como excepción, la Unidad de Cuidados Psico geriátricos San Rafael, dotada de geotermia y envolventes eficientes, ha alcanzado la calificación energética A y se erige como modelo.
El centro ocupa más de 168.000 m², con unidades dispersas y 70.000 m² de zonas verdes. Esta dispersión supone, sin embargo, un reto energético al presentar todas las unidades envolventes expuestas frente a la compacidad de otros edificios.
Para hacer frente a ello, se ha diseñado una estrategia ambiciosa de eficiencia energética, descarbonización e incorporación de renovables:
Esta apuesta por la sostenibilidad se enmarca en el compromiso ético que guía la labor de la Orden de San Juan de Dios, orientando su acción en la prevención, restablecimiento y promoción de la salud de las personas.
La sostenibilidad constituye así una expresión de nuestra hospitalidad y un compromiso firme con las generaciones presentes y futuras
Este proyecto es completamente replicable en otros centros, especialmente aquellos con edificios antiguos o con consumo energético elevado. Las soluciones empleadas (rehabilitación térmica de la envolvente mediante SATE, calderas eficientes, fotovoltaica distribuida, aerotermia, movilidad sostenible) son tecnologías maduras, con retorno económico viable y aplicables a otros modelos sociosanitarios.
Además, el enfoque modular por unidades funcionales permite adaptar la intervención de forma progresiva en función de los recursos disponibles, sin interrumpir la atención a personas vulnerables.
Entre los indicadores asociados a esta iniciativa destacan:
El ahorro económico se reinvierte en mantenimiento y equipamiento de atención directa, y contribuye a la sostenibilidad financiera del centro.
La iniciativa afecta a todos los servicios asistenciales del centro, repartidos en más de una decena de unidades con distintos niveles de atención (discapacidad intelectual, salud mental, psicogeriatría y adicciones), beneficiándose las más de 800 personas atendidas y sus más de 400 profesionales, así como otros grupos de interés como las familias, colaboradores externos y visitantes.
El proyecto impacta positivamente en la salud y el bienestar de los residentes al mejorar el confort térmico, reducir la exposición a ambientes fríos o húmedos, y promover una atmósfera saludable y segura. En personas mayores o con patologías asociadas, el confort ambiental es clave para prevenir infecciones respiratorias, trastornos del sueño y descompensaciones clínicas.
Además, al reducir el uso de combustibles fósiles y generar energía limpia, se disminuye la huella de carbono del centro y se contribuye a la lucha contra el cambio climático, cuyo impacto en salud pública es cada vez más evidente.
La mejora del entorno físico favorece también el bienestar psicosocial, tanto en residentes como en profesionales.