El Hospital Universitario Severo Ochoa ha puesto en marcha un ambicioso Plan de Reducción de Plásticos, complementado con una estrategia de costura sostenible hospitalaria, con el objetivo de reducir la huella de carbono, fomentar la economía circular y mejorar la gestión de residuos.
Las acciones implementadas incluyen:
En paralelo, el servicio de costura hospitalaria, dependiente del Servicio de Asuntos Generales y Medio Ambiente, ha intensificado la recuperación de textiles obsoletos. Se reparan y transforman prendas en nuevos productos útiles (fundas, entremetidas, bolsas...), evitando su destrucción y la compra de nuevos materiales. También se reutiliza ropa desechada enviada desde otros hospitales.
Las acciones presentadas son fácilmente replicables en otros centros sanitarios, ya que no requieren inversiones elevadas ni infraestructuras complejas. La eliminación de botellas de plástico puede implementarse con la instalación de fuentes conectadas a la red y una política clara de suministro responsable, en coordinación con enfermería y asuntos generales.
En cuanto a la reutilización textil, es fundamental mantener o recuperar la figura profesional de las costureras en los hospitales. Se trata de un perfil con bajo coste para Recursos Humanos, pero con un alto impacto en la sostenibilidad. Gracias a su labor, es posible reparar, transformar y reutilizar prendas que de otro modo acabarían como residuo.
La fabricación de textiles hospitalarios implica un elevado consumo de agua, energía y materias primas. Además, la destrucción de ropa genera emisiones de CO₂ y residuos que acaban en vertederos, contribuyendo a la contaminación del suelo y del aire.
Sin costureras, sería inviable aplicar una estrategia de economía circular textil. Su presencia permite alargar la vida útil de los materiales, reducir compras innecesarias y minimizar el impacto ambiental. Estas medidas promueven una cultura de sostenibilidad accesible, práctica y con resultados medibles, alineada con los valores del sistema sanitario público.
Para avanzar hacia una economía circular, es esencial aplicar la jerarquía de residuos: rechazar, reducir, reutilizar, reparar y reciclar. Esto implica revisar las prácticas laborales actuales y adoptar medidas que minimicen el uso de productos plásticos y textiles de un solo uso.
En el alcance 3, el HUSO ha logrado resultados significativos:
Costura Sostenible:
En 2024 se recuperaron 11.915 prendas, lo que representa un incremento del 17,68 por ciento respecto a 2023. Esta acción evitó la destrucción de 950,96 kg de ropa hospitalaria, lo que equivale a 23,77 toneladas de CO₂ evitadas.
Además, se ha generado un ahorro económico significativo (48.783,61€) al evitar la compra de nuevas prendas, optimizando recursos sin comprometer la calidad asistencial.
Plan Plástico Zero:
En 2023 se suministraron 581.746 botellas de plástico, frente a 114.000 en 2024, lo que supone una reducción del 80 por ciento en el consumo. Esta disminución ha generado un ahorro económico del 78 por ciento (de 243.456 € a 54.453 €) y ha evitado la emisión de 39,42 toneladas de CO₂.
La iniciativa tiene un enfoque transversal que impacta de forma directa en múltiples servicios y colectivos del hospital:
Unidades asistenciales: Se mejora la gestión de recursos y residuos mediante la reducción del uso de plásticos de un solo uso y la reutilización de textiles, lo que contribuye a entornos más sostenibles y eficientes.
Servicios generales y de logística: Se optimizan los procesos de aprovisionamiento, almacenamiento y gestión de residuos, reduciendo costes y mejorando la eficiencia operativa.
Profesionales sanitarios y no sanitarios: Se benefician del uso de productos textiles reciclados y participan activamente en campañas de concienciación ambiental, fomentando una cultura de sostenibilidad compartida.
Pacientes y ciudadanía: Se garantiza el acceso a agua segura a través de fuentes conectadas a la red, se promueve el uso de bolsas reutilizables en farmacia, y se mejora la percepción del hospital como espacio comprometido con la salud ambiental.
Empresas subcontratadas: Se integran en la política de reducción de residuos, especialmente en servicios como limpieza, restauración, lavandería o vending, mediante la adopción de prácticas más sostenibles (uso de envases compostables, sistema Boomerang, recogida selectiva,Too Good to Go etc.).
Los plásticos se han vuelto omnipresentes en el ámbito sanitario, pero su ciclo de vida —desde la producción hasta su eliminación— genera impactos negativos tanto en la salud humana como en el medio ambiente. La exposición a microplásticos y a sustancias químicas asociadas se ha relacionado con enfermedades cardiovasculares, trastornos endocrinos, problemas respiratorios, alteraciones del sistema nervioso y reproductivo, e incluso ciertos tipos de cáncer. Además, la acumulación de residuos plásticos amenaza gravemente los ecosistemas acuáticos y terrestres, afectando indirectamente a la salud pública.
En este contexto, el Hospital Universitario Severo Ochoa ha desarrollado un plan de acción que promueve un uso más responsable de los recursos, priorizando la reducción de residuos, la reutilización de materiales y la sustitución de productos de un solo uso por alternativas sostenibles. La eliminación progresiva de botellas de plástico, la promoción del agua del grifo segura y controlada, y la reutilización de textiles hospitalarios contribuyen a reducir la huella ambiental del hospital y a crear entornos más saludables.
Estas acciones no solo cumplen con las normativas ambientales, sino que también refuerzan el compromiso del hospital con la salud integral: la de sus pacientes, profesionales y del planeta. La sostenibilidad ambiental es, en última instancia, una estrategia de salud pública.