El Grupo Quirónsalud pone en marcha el Plan de Energía, Adaptación y Mitigación del Cambio Climático (PEAM) para reducir sus emisiones de carbono, optimizar el consumo energético y garantizar la resiliencia de sus operaciones. El PEAM persigue tres objetivos estratégicos:
1) Liderar la descarbonización en el sector salud, avanzando hacia un modelo de provisión de servicios hospitalarios de bajo impacto ambiental.
2) Cumplir con los objetivos de descarbonización: reducir el 50% de emisiones de Alcances 1+2 en 2030 (vs. 2020), neutralidad climática en 2040 y cero emisiones netas en 2050.
3) Asegurar el cumplimiento normativo, integrando los requerimientos de la Ley 11/2018 y la Directiva CSRD.
El alcance abarca todas las instalaciones del Grupo e incluye mecanismos de control para revisar los avances e inversiones necesarias. El plan se articula en tres fases (2024, 2025-27 y 2028-30), con seguimiento a corto, medio y largo plazo.
Las acciones a desarrollar se apoyan en seis líneas estratégicas:
- Digitalización operativa y monitorización de edificios (DOME) para medir consumos y evaluar resultados. Sistema pionero en el sector que unifica los sistemas de gestión de edificios BMS en un único punto, permitiendo una gestión coordinada, integrada y automatizada de los consumos.
- Medidas de eficiencia energética, como la sustitución de iluminación convencional por LED, la instalación de bombas de calor y tecnologías de climatización eficientes.
- Autoconsumo renovable mediante la instalación de placas fotovoltaicas y energía solar térmica.
- Reducción de emisiones no energéticas con iniciativas como el Proyecto Anestesia Sostenible, donde se sustituyen los gases anestésicos de alto impacto ambiental por técnicas menos contaminantes.
- Incorporación de energía renovable a través de PPAs y certificados de garantía de origen.
- Programas de sensibilización del personal, esenciales para lograr cambios duraderos y crear una cultura de sostenibilidad medioambiental.
En la primera fase se ha logrado reducir consumos, mejorar la gestión de datos y sentar las bases para futuras inversiones en eficiencia y energías limpias. El PEAM no es un documento estático, sino una herramienta de gobernanza y mejora continua que integra mitigación y adaptación. Su ambición es clara: desvincular el crecimiento del Grupo de las emisiones y del consumo de recursos.
El PEAM del Grupo Quirónsalud constituye una hoja de ruta replicable. Se ha diseñado con un enfoque metodológico que lo hace plenamente replicable en otros centros sanitarios. Su estructura (situación de partida, definición de líneas estratégicas, iniciativas concretas y revisión y actualización anual) es transferible a cualquier organización del sector, independientemente de su tamaño o complejidad.
La clave de su replicabilidad radica en la flexibilidad del modelo, que combina inversiones escalables con acciones adaptadas a la realidad de cada centro. Esta adaptabilidad es posible gracias a que el Grupo cuenta con centros de distintos tamaños, especialidades y ubicaciones geográficas, permitiendo aplicar medidas que se ajustan a las necesidades concretas de cada contexto.
Además, el PEAM integra un componente de gobernanza y sensibilización del personal, imprescindible para consolidar cambios culturales y asegurar la continuidad de las mejoras, lo que refuerza su aplicabilidad en diferentes entornos sanitarios.
El PEAM se apoya en un sistema de indicadores clave de desempeño que permiten medir de forma objetiva tanto el impacto esperado como los resultados obtenidos de cada iniciativa. Estos indicadores se centran en dos ejes principales:
Estos indicadores sirven para verificar el impacto positivo real en términos de toneladas de CO₂e reducidas, eficiencia energética, y disminución relativa de consumos.
Este enfoque garantiza una evaluación continua y transparente del PEAM, asegurando que cada acción contribuya de forma verificable a la descarbonización del Grupo.
El PEAM se dirige de forma directa a todos los centros y servicios sanitarios del Grupo Quirónsalud, integrando la sostenibilidad en la gestión hospitalaria y asegurando que la provisión de cuidados de salud se realice de manera más eficiente, resiliente y respetuosa con el entorno. Su impacto se traduce en hospitales con reducción de emisiones, menores consumos energéticos, y mejor calidad ambiental interior y exterior, lo que repercute positivamente en la seguridad, confort y bienestar de pacientes y profesionales.
El sector sanitario, por su funcionamiento continuo 24/7, es altamente dependiente de la energía y responsable del 4,4% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. La paradoja de proteger la salud mientras se contribuye al cambio climático exige una respuesta contundente.
El PEAM de Quirónsalud aborda este reto situando la sostenibilidad en el centro de la estrategia del Grupo: Salud, Eficiencia y Experiencia de Paciente. La reducción de consumos energéticos y de toneladas de CO₂e emitidas genera beneficios directos para la salud: mejora la calidad del aire, reduce la exposición a contaminantes y contribuye a mitigar los efectos del cambio climático, considerado por la OMS como la mayor amenaza sanitaria del siglo XXI.
Al disminuir la huella ambiental de hospitales y centros sanitarios, el PEAM crea entornos asistenciales más saludables y seguros para pacientes y profesionales, al tiempo que protege la salud de la ciudadanía en general al reducir los impactos ambientales sobre las comunidades.
Además, el plan promueve una cultura de sostenibilidad entre todos los profesionales, alineando la práctica clínica con el principio de la OMS de “primero no hacer daño”. De esta forma, el PEAM convierte la lucha contra el cambio climático en una palanca de salud general y en un compromiso real con el bienestar de las personas.