En el contexto actual, marcado por una apremiante preocupación por el medioambiente y la sostenibilidad, encontramos una creciente conciencia e implicación activa en estos temas. El Hospital de Bermeo, alineado con esta preocupación y con la estrategia de sostenibilidad de la Red de Salud Mental de Bizkaia a la que pertenece, se suma a este compromiso de contribuir a un futuro más sostenible.
El hospital se inauguró en octubre de 1900. La construcción de su edificio principal sigue una estructura de pabellones, con elementos góticos y renacentistas de la época, convirtiéndolo en una joya arquitectónica. Con estas singulares características el edificio principal tiene una protección, que a su vez limita las actuaciones que se puedan realizar en las fachadas y tejados del mismo.
Con el objetivo de ir hacia un hospital sostenible y siguiendo los planes nacionales dirigidos a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (PNIEC 2023-2030), en los últimos años se han realizado varias obras e intervenciones en el hospital.
Dentro del ámbito de la reducción y eliminación de la utilización de combustibles de origen fósil, en 2022 se renovó la sala de calderas que suministra calefacción y ACS al hospital. Se sustituyó la caldera de gasóleo por una caldera de biomasa de 499kW y dos calderas gas de 600kW. La caldera de biomasa es alimentada por pellet siendo este un combustible con balance neutro en cuanto a emisiones a la atmosfera.
A finales del 2024 se construyó una instalación fotovoltaica de 108kWp en la cubierta de un edificio adyacente al hospital conectado a la red de suministro eléctrico. Se ha calculado que la instalación suministrará el 30% de la demanda de energía eléctrica del hospital y compensará un 9% de la energía al suministrarlo a la red.
En los últimos años, en paralelo a las principales actuaciones realizadas, se han ido renovando las conducciones de agua del hospital, tanto de agua de consumo como de ACS y calefacción, para evitar fugas en las mismas, un bien básico y tan necesario preservar.
Además de las principales instalaciones arriba descritas, cada vez que se planifica una intervención en el hospital se estudia realizarlas con el menor impacto posible en el medioambiente, trabajando con proveedores de la zona, eligiendo materiales que mejoren el aislamiento del edificio, ventanas con rotura de puente térmico y protección solar, por ejemplo.
Cualquier edificio público o privado puede implantar estas medidas de sostenibilidad y eficiencia energética.
Con la sustitución de las calderas gasóleo por pellet y gas, se han reducido en un 80% las emisiones de CO2 a la atmosfera.
Con la instalación fotovoltaica en funcionamiento desde principios de 2025, se constata que hay un decremento del 20% en el consumo eléctrico en el periodo comprendido hasta Agosto.
Las iniciativas de sostenibilidad energética implementadas en el Hospital Psiquiátrico de Bermeo han generado un impacto significativo en sus distintos grupos de interés, desde usuarios, familiares y visitas en general, así como a los profesionales que trabajan en el hospital y ciudadanía de Bermeo.
Para los usuarios, estas acciones se traducen en un entorno más saludable y confortable, con mejor calidad del aire y temperaturas más estables, lo que favorece su bienestar y recuperación. El personal sanitario y no sanitario también se beneficia de condiciones laborales más agradables y eficientes, lo que puede mejorar su rendimiento y satisfacción profesional.
Estas medidas refuerzan el compromiso del hospital y de la Red de Salud Mental de Bizkaia a la que pertenece, con la responsabilidad ambiental, alineándose con los objetivos de desarrollo sostenible y las políticas energéticas del Gobierno Vasco. Además, la reducción del consumo energético y de las emisiones de CO₂ contribuye a una gestión económica más eficiente, al disminuir los costes operativos a medio y largo plazo.
Finalmente, para la comunidad local, estas iniciativas posicionan al hospital como un referente en sostenibilidad dentro del sistema de salud, generando un efecto multiplicador en otras instituciones y promoviendo una cultura de respeto ambiental en el entorno.
El impacto de estas iniciativas en la salud de los usuarios, trabajadores y de la ciudadanía de Bermeo es innegable.
El impacto más importante viene de la reducción de la huella de carbono del hospital. Al disminuir la emisión de gases contaminantes que afectan directamente a la calidad del aire estamos reduciendo el impacto negativo en la salud respiratoria y cardiovascular de las personas.
Por otro lado, la energía solar permite al hospital generar parte de su consumo eléctrico sin recurrir a fuentes fósiles, lo que reduce la exposición a contaminantes atmosféricos. En cuanto a la caldera de biomasa, ésta utiliza residuos orgánicos como fuente energética, promoviendo la economía circular y reduciendo la dependencia de combustibles contaminantes. Esta tecnología también mejora la eficiencia térmica del edificio, garantizando un entorno más confortable y saludable para los pacientes, especialmente en un contexto de atención a la salud mental, donde el bienestar ambiental influye directamente en la estabilidad emocional.
Además, estas acciones reflejan el compromiso del hospital con la sostenibilidad, alineándose con las preocupaciones crecientes de la sociedad por un modelo de desarrollo más respetuoso con el entorno. Invertir en energías limpias es una apuesta por una sanidad más saludable, sostenible y consciente.