El objetivo principal de esta iniciativa es demostrar que la prevención bucodental constituye una estrategia eficaz para mejorar la salud de la población y, al mismo tiempo, contribuir a la sostenibilidad ambiental del sistema sanitario.
La iniciativa se desarrolla en el ámbito de la Atención Primaria y está dirigida principalmente a población infantil y mujeres embarazadas, dos grupos prioritarios en los que la promoción de hábitos saludables y la prevención precoz permiten obtener importantes beneficios en salud a medio y largo plazo.
Las acciones desarrolladas incluyen actividades de educación para la salud bucodental, promoción de hábitos de higiene oral y alimentación saludable, asesoramiento individual y grupal, información a familias y realización de intervenciones preventivas orientadas a reducir la incidencia de caries y otras patologías bucodentales. Paralelamente, se ha impulsado la digitalización de materiales informativos mediante el uso de códigos QR, reduciendo el consumo de papel y facilitando el acceso de la población a recursos educativos actualizados.
El alcance de la iniciativa va más allá de la mejora de los indicadores de salud oral. La reducción de la aparición de caries permite disminuir la necesidad de tratamientos restauradores futuros, evitando el consumo de materiales sanitarios, procesos de esterilización, generación de residuos clínicos y consumo energético asociados a la actividad asistencial. De esta forma, la prevención se convierte en una herramienta de descarbonización sanitaria basada en la reducción de la demanda de tratamientos.
La iniciativa incorpora además una metodología de evaluación que relaciona los resultados en salud con indicadores económicos y ambientales, permitiendo estimar el ahorro de recursos sanitarios, la reducción de residuos, el menor consumo energético y la disminución de emisiones asociadas a la atención odontológica.
En definitiva, el proyecto plantea un modelo innovador y fácilmente replicable que integra salud, eficiencia y sostenibilidad, demostrando que invertir en prevención bucodental hoy reduce la necesidad de tratamientos mañana, mejora la salud de la población y contribuye a disminuir la huella ambiental del sistema sanitario.
La iniciativa presenta un elevado potencial de replicabilidad al basarse en actividades preventivas integradas en la cartera de servicios de Atención Primaria, sin requerir inversiones significativas ni equipamiento específico para su implantación.
Las acciones desarrolladas, centradas en la educación para la salud, la promoción de hábitos saludables, la prevención de enfermedades bucodentales y la digitalización de materiales mediante códigos QR, pueden incorporarse fácilmente a la actividad habitual de cualquier unidad de salud bucodental.
El modelo es adaptable a diferentes entornos asistenciales, áreas sanitarias y grupos de población, manteniendo el mismo enfoque preventivo y sostenible. Además, incorpora una metodología de evaluación que permite medir no solo los beneficios en salud, sino también los resultados económicos y ambientales derivados de la reducción de tratamientos evitables.
Su principal valor radica en transformar una actividad preventiva habitual en una estrategia de sostenibilidad sanitaria medible, relacionando la prevención de la enfermedad con la reducción del consumo de recursos, residuos y emisiones asociadas a la asistencia. Por ello, constituye una iniciativa fácilmente transferible, escalable y alineada con los objetivos de descarbonización del sistema sanitario.
La iniciativa incorpora indicadores sanitarios, económicos y ambientales que permiten evaluar su impacto en salud y su contribución a la sostenibilidad del sistema sanitario.
Entre los indicadores sanitarios se incluyen el número de pacientes participantes, actividades de educación para la salud realizadas, menores y embarazadas atendidos, materiales educativos digitalizados mediante códigos QR y la estimación de caries evitadas.
En el ámbito económico, se ha considerado un coste medio estimado de 42,5 € por obturación en Atención Primaria. Esto permite estimar un ahorro aproximado de 4.250 € por cada 100 caries evitadas, 21.250 € por 500 y 42.500 € por 1.000.
Los indicadores ambientales contemplan la reducción del consumo de papel mediante la digitalización de materiales, la disminución del uso de materiales sanitarios asociados a tratamientos restauradores y la reducción de residuos clínicos. Se estima que la prevención de 1.000 obturaciones evitaría entre 50 y 100 kg de residuos sanitarios, además de aproximadamente 200 kWh de consumo energético asociado a esterilización, equivalente al consumo eléctrico medio de una vivienda durante unos 20 días.
Asimismo, se estima una reducción de entre 100 y 300 kg de CO₂e al considerar conjuntamente materiales, esterilización y residuos. La iniciativa se basa en una cadena de valor fácilmente medible: caries evitadas → ahorro económico → reducción de residuos, energía y emisiones.
La iniciativa se dirige principalmente a la población infantil y a las mujeres embarazadas atendidas en Atención Primaria, grupos en los que la prevención y la adquisición de hábitos saludables tienen un impacto significativo sobre la salud bucodental presente y futura.
Asimismo, beneficia indirectamente a familias y cuidadores mediante el acceso a información, herramientas educativas y recursos digitales que favorecen el autocuidado y la corresponsabilidad en la promoción de la salud oral.
Desde el punto de vista organizativo, contribuye a fortalecer un modelo asistencial centrado en la prevención, reduciendo la necesidad de tratamientos restauradores y optimizando el uso de los recursos sanitarios. Esto permite disminuir la demanda futura de procedimientos más complejos, mejorar la eficiencia de los servicios y reforzar el papel de la promoción de la salud en Atención Primaria.
La digitalización de materiales mediante códigos QR facilita el acceso a contenidos educativos actualizados y reduce el consumo de papel asociado a la actividad asistencial.
Además, la iniciativa contribuye a los objetivos de sostenibilidad de la organización al disminuir el consumo de materiales sanitarios, la generación de residuos, el consumo energético y las emisiones asociadas a los tratamientos evitados, generando beneficios para pacientes, profesionales y sistema sanitario.
La iniciativa contribuye a mejorar la salud de la población mediante la promoción de hábitos saludables y la prevención de enfermedades bucodentales desde la infancia y durante el embarazo, etapas fundamentales para la adquisición de conductas preventivas.
Las acciones desarrolladas favorecen una correcta higiene oral, una alimentación saludable y una mayor concienciación sobre el autocuidado, contribuyendo a reducir la incidencia de caries y otras patologías bucodentales. Como resultado, disminuye la necesidad de tratamientos restauradores, se reducen las complicaciones derivadas de la enfermedad oral y mejora la calidad de vida de los pacientes.
Asimismo, la iniciativa promueve la alfabetización en salud mediante recursos educativos accesibles y digitalizados, facilitando el acceso a información fiable y fomentando la participación activa de pacientes, familias y cuidadores.
El proyecto también refuerza el papel de los profesionales sanitarios en la promoción de la salud y la prevención, impulsando un modelo asistencial más eficiente, sostenible y centrado en el paciente.
Además, al reducir tratamientos evitables, contribuye a optimizar los recursos disponibles y a disminuir el consumo de materiales, energía y residuos asociados a la actividad asistencial.
En conjunto, la iniciativa genera beneficios sanitarios, sociales y ambientales, demostrando que la prevención bucodental mejora la salud de la ciudadanía y favorece la sostenibilidad del sistema sanitario.