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Los Premios Sanidad #PorElClima buscan reconocer y visibilizar aquellas acciones lideradas por centros sanitarios que destacan por su compromiso climático y su contribución a la descarbonización del sector, promoviendo al mismo tiempo la salud de las personas y del planeta.

Iniciativa

Nombre de la iniciativa
AP baja en carbono: reducción de la huella de carbono mediante la consulta no presencial
Imagen la iniciativa
Video de la iniciativa
Objetivos y alcance

La iniciativa «Atención Telefónica Sostenible» transforma la actividad asistencial habitual del Centro de Atención Telefónica de Atención Primaria (CAT-AP) del Servicio Madrileño de Salud en una intervención de descarbonización sanitaria medible, basada en el trabajo coordinado del equipo multidisciplinar del centro. Su finalidad es reducir la huella de carbono asociada a la atención sanitaria mediante la resolución telefónica segura de consultas que no requieren valoración presencial, evitando desplazamientos innecesarios de pacientes y disminuyendo las emisiones derivadas del transporte.

El proyecto parte de la evidencia de que los desplazamientos sanitarios representan una fuente relevante de emisiones contaminantes y de gases de efecto invernadero, especialmente en entornos urbanos con elevada densidad de tráfico. Frente a este reto, la iniciativa integra la sostenibilidad ambiental en la práctica asistencial cotidiana, convirtiendo cada consulta gestionada o resuelta telefónicamente en una oportunidad para mejorar simultáneamente la eficiencia del sistema, la accesibilidad de la ciudadanía y la protección del medio ambiente.

Los objetivos específicos son reducir los desplazamientos evitables mediante una adecuada gestión, clasificación y resolución de las consultas por parte de los profesionales del CAT-AP, de acuerdo con sus competencias; cuantificar las emisiones de CO₂ evitadas mediante una metodología estandarizada y verificable; monitorizar los resultados ambientales y asistenciales mediante indicadores objetivos; y generar evidencia transferible que permita incorporar criterios de sostenibilidad a la organización de la Atención Primaria.

Para ello se ha diseñado un sistema de recogida de datos integrado en la actividad habitual del centro, acompañado de formación específica para los profesionales, monitorización continua de resultados y elaboración de un cuadro de mando ambiental. La iniciativa contempla el registro prospectivo de las consultas atendidas, la estimación de las distancias evitadas y el cálculo de las emisiones no generadas mediante factores de emisión reconocidos internacionalmente.

El ámbito de actuación comprende a la población adulta atendida por el CAT-AP del Servicio Madrileño de Salud. El proyecto se desarrolla inicialmente como experiencia piloto durante 2026, con vocación de consolidarse como un modelo permanente de medición y reducción de la huella de carbono asistencial en Atención Primaria.

Replicabilidad

La iniciativa presenta una elevada capacidad de replicación al basarse en procedimientos asistenciales ya existentes y requerir una inversión mínima para su implantación. El modelo puede implementarse en cualquier organización sanitaria que disponga de sistemas de atención telefónica, teleasistencia o consultas no presenciales, independientemente de su tamaño o nivel asistencial, aprovechando el trabajo coordinado de los distintos perfiles profesionales implicados en la atención a la ciudadanía.

Su metodología se sustenta en herramientas ampliamente disponibles y de bajo coste: formularios electrónicos estandarizados, sistemas de información clínica ya implantados, herramientas de geolocalización accesibles y factores de emisión reconocidos internacionalmente. Esto permite adaptar el modelo a diferentes contextos sin necesidad de desarrollar infraestructuras específicas ni incrementar las plantillas, integrándose en los circuitos habituales de trabajo.

Además de su aplicación en Atención Primaria, la iniciativa es fácilmente escalable a consultas hospitalarias, programas de seguimiento domiciliario, servicios de atención especializada y dispositivos de coordinación asistencial. La disponibilidad abierta de los procedimientos, indicadores y metodología de cálculo facilita la transferencia de conocimiento entre organizaciones y profesionales, favoreciendo la creación de estándares comunes para medir el impacto ambiental de la asistencia sanitaria.

Indicadores asociados

La iniciativa incorpora un sistema de evaluación basado en indicadores ambientales, asistenciales y económicos que permiten monitorizar de forma objetiva su impacto y facilitar la toma de decisiones orientadas a la mejora continua.

Entre los indicadores ambientales destacan el número de desplazamientos evitados, los kilómetros no recorridos por los pacientes y las emisiones de CO₂ evitadas gracias a la gestión y resolución no presencial de consultas cuando esta resulta clínica y organizativamente adecuada. Como objetivo inicial, el proyecto prevé evitar aproximadamente 10.000 desplazamientos durante el periodo piloto, lo que podría traducirse en una reducción estimada de 15 toneladas de CO₂.

En el ámbito asistencial se registran la proporción de consultas resueltas por vía telefónica, las derivaciones a atención presencial o domiciliaria, la distribución de los motivos de consulta y la tasa de reconsulta a siete días como indicador de seguridad clínica y calidad asistencial. Estos resultados reflejan el funcionamiento coordinado de los distintos profesionales implicados en la atención telefónica.

Desde la perspectiva económica, se estiman los costes indirectos evitados por los pacientes, incluyendo gastos de transporte, combustible, aparcamiento y tiempo invertido en desplazamientos. Asimismo, el coste marginal de implantación es prácticamente nulo al integrarse en la actividad ordinaria del servicio y aprovechar los recursos ya disponibles.

Servicios a los que se dirige la propuesta y/o público afectado

La iniciativa se dirige principalmente a los dispositivos de Atención Primaria del Servicio Madrileño de Salud y, de forma directa, al Centro de Atención Telefónica de Atención Primaria (CAT-AP), donde se desarrolla la actividad y se monitorizan sus resultados ambientales y asistenciales.

También repercute positivamente en los centros de salud al favorecer la gestión y resolución no presencial de aquellas consultas que no requieren valoración física, contribuyendo a una utilización más eficiente de los recursos disponibles y a una mejor organización de la demanda asistencial. Del mismo modo, optimiza los circuitos de derivación hacia otros niveles asistenciales, incluidos los recursos de urgencias extrahospitalarias y hospitalarias, favoreciendo una atención más adecuada a las necesidades de cada paciente.

Los principales beneficiarios son los pacientes adultos atendidos por el sistema sanitario público madrileño, especialmente las personas mayores, los pacientes con movilidad reducida, quienes presentan dificultades de acceso al transporte y los residentes en zonas alejadas de los centros sanitarios. Asimismo, la iniciativa aporta beneficios al conjunto de los profesionales implicados en la atención telefónica y en la coordinación asistencial —personal administrativo, enfermería y medicina— al facilitar una gestión más eficiente de la demanda y proporcionar información objetiva sobre el impacto ambiental de la actividad desarrollada.

Relación entre la iniciativa y la mejora de la salud

La iniciativa integra salud y sostenibilidad mediante una actuación que reduce simultáneamente el impacto ambiental de la asistencia sanitaria y mejora la accesibilidad al sistema de salud. Al evitar desplazamientos innecesarios, disminuye las emisiones asociadas al transporte, contribuyendo a reducir la contaminación atmosférica, uno de los principales factores de riesgo ambientales relacionados con enfermedades respiratorias, cardiovasculares y determinados tipos de cáncer.

Desde la perspectiva del paciente, la atención no presencial, cuando resulta clínica y organizativamente adecuada, reduce la exposición a contaminantes durante los desplazamientos, disminuye el riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas en salas de espera y facilita el acceso a la atención sanitaria para personas con limitaciones funcionales, problemas de movilidad o dificultades de transporte.

La iniciativa también contribuye a una mejor organización asistencial, optimizando la gestión de la demanda y reservando la atención presencial para los pacientes que realmente requieren valoración física, favoreciendo una asistencia más eficiente, accesible y centrada en las necesidades clínicas. Asimismo, impulsa una cultura de sostenibilidad compartida entre todos los profesionales implicados en la atención —personal administrativo, enfermería y medicina—, incorporando la dimensión ambiental como un elemento más en la planificación, organización y prestación de los servicios sanitarios.

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