Resumen: Fomentar la lactancia materna que es la forma de alimentación más respetuosa con el medio ambiente en los primeros años de vida, ya que no produce residuos y su huella ambiental es mínima.
La promoción de la salud es una de las tareas esenciales de la Atención Primaria.
Las bajas tasas actuales lactancia materna (LM) son un problema de salud pública. Al ser un alimento natural y renovable, la lactancia materna es la forma de alimentación más respetuosa con el medio ambiente en los primeros años de vida, ya que no produce residuos y su huella ambiental es mínima.
El lactante no amamantado tiene un mayor riesgo de morbimortalidad y genera un importante coste económico y social para los niños, las mujeres, la comunidad y el medio ambiente.
Los lactantes alimentados con sucedáneos son más susceptibles a las alergias, principalmente a la leche de vaca, tienen más infecciones; el riesgo de hospitalización durante el primer año de vida es cinco veces mayor que los niños amamantados.
Es más barato amamantar que alimentar con sucedáneos. El gasto sanitario se ve incrementado por el aumento de enfermedad que produce el no amamantamiento.
El gasto sanitario se ve incrementado por el aumento de enfermedad que produce el no amamantamiento.
Con los sucedáneos se generan más residuos: plásticos, latas, papel… y se gasta más agua y energía tanto para la fabricación como para la limpieza de los utensilios (biberones, tetinas…)
Se generan 550 millones de latas de fórmula infantil, que comprenden 86.000 toneladas de metal y 364.000 toneladas de papel cada año.
Se ha calculado que se dedican 500 horas al año (20 días) en lavar y esterilizar los biberones.
La lactancia materna durante seis meses ahorra aproximadamente al equivalente de 95-153 kg de CO2 por bebé en comparación con la alimentación con fórmula.
Objetivo:
Mejorar la salud de las familias fomentando la lactancia natural.
Promover el intercambio de experiencias, el compartir sentimientos y preocupaciones de los padres.
Educar en la alimentación del niño y de la familia.
Colaborar los profesionales del centro de salud y los grupos de apoyo locales para fomentar una cultura de lactancia materna en el entorno local.
Se realizan sesiones semanales desde 2011, dirigidas a padres con hijos menores de un año. Las sesiones se interrumpieron con la pandemia de coronavirus y se han retomado en junio 2022; son impartidas por las dos pediatras del turno de mañana y la matrona. Se ofrece contactar con el grupo de apoyo a la lactancia, Espacio Crianza, que participa en las charlas. Se pasa un cuestionario al finalizar.
Han acudido 410 personas, 95% madres y 5% madres acompañadas de la pareja, madre o hermana. Han venido una media de 8 personas por sesión y todas las madres han venido con sus niños, algunas embarazadas.
El 76% de los niños está con LM exclusiva, el 16% con lactancia mixta y solo el 4% con lactancia artificial. En los grupos en los que se han encontrado madres que alimentaban a sus hijos con fórmula infantil, se ha comentado la relactación.
El 99% opina que las charlas son buenas o muy buenas. Todas consideran que el lenguaje utilizado ha sido claro. Un 97% ha aumentado sus conocimientos sobre el cuidado de su hijo y comenta que se favorece la participación del grupo.
“Me ha ayudado a entender por qué siempre quiere estar cogida.”
El 60% de los lactantes con 6 meses con lactancia materna en nuestro centro en el año 2024 fue del 60% (301 de 502), 32% con lactancia materna de manera exclusiva.
La lactancia materna es un sistema de alimentación sostenible que no genera residuos, produce mínimas emisiones de gases de efecto invernadero y
Con los sucedáneos se generan más residuos: plásticos, latas, papel… y se gasta más agua y energía tanto para la fabricación como para la limpieza de los utensilios (biberones, tetinas…) Se ha calculado que se dedican 500 horas al año (20 días) en lavar y esterilizar los biberones.
La lactancia materna es la forma de alimentación más respetuosa con el medio ambiente, ya que no produce residuos y su huella ambiental es mínima. Con los sucedáneos se generan más residuos: plásticos, latas, papel… y se gasta más agua y energía. La lactancia materna durante seis meses ahorra 95-153 kg de CO2 por bebé en comparación con la alimentación con fórmula.
La educación para la salud es una herramienta imprescindible en nuestro trabajo diario. Es importante ofrecer una atmósfera receptiva a la LM en el centro de salud y abrir las puertas a los grupos de apoyo locales. En los grupos las madres aprenden, comparten experiencias y resuelven dificultades en torno a su lactancia y cuidado de sus hijos.
El lactante no amamantado tiene un mayor riesgo de morbimortalidad y genera un importante coste económico y social para los niños, las mujeres, la comunidad y el medio ambiente.
Los lactantes alimentados con sucedáneos son más susceptibles a las alergias, principalmente a la leche de vaca, tienen más infecciones; el riesgo de hospitalización durante el primer año de vida es cinco veces mayor que los niños amamantados.
Resultados:
El 60% de los lactantes con 6 meses se encuentra con lactancia materna en nuestro centro en el año 2024 (301 de 502), 32% con lactancia materna de manera exclusiva.
Se ha ahorrado entre 28.500 y 46.000 kg de CO2, durante un año.
La lactancia materna es un sistema de alimentación sostenible que no genera residuos, produce mínimas emisiones de gases de efecto invernadero y tiene una huella hídrica muy baja, en comparación con la alimentación artificial con fórmulas comerciales infantiles que tiene un alto impacto ambiental. Es importante seguir fomentando la lactancia materna.
Es más barato amamantar que alimentar con sucedáneos. El gasto sanitario se ve incrementado por el aumento de enfermedad que produce el no amamantamiento.