Garantizar una asistencia anticonceptiva gratuita, equitativa y de calidad a toda la población femenina en edad fértil con el fin de mejorar la salud sexual y reproductiva de las mujeres y disminuir el número de embarazos no deseados e interrupciones voluntarias de embarazo
Que la mujer salga del centro de salud en la primera visita al mismo con el implante insertado tras el consejo contraceptivo.
Con el presente proyecto, se pretende que en la consulta de la matrona se dispongan de implantes anticonceptivos gratuitos para que en la misma visita la mujer pueda recibir asesoramiento anticonceptivo y se pueda realizar la inserción de un implante si opta por ese método.
Los últimos datos de la Comunidad de Madrid reflejan un total de 18.149 IVES en 2024, una de las tasas más altas de España.
En el 51,5% de las interrupciones voluntarias del embarazo no se habían utilizado métodos anticonceptivos.
El proyecto CHOICE realizado por la Universidad de Washington entre el 2007 y 2011 en 9200 mujeres y adolescentes, demostró que eliminar el coste es clave para aumentar el uso de anticonceptivos. Al ofrecer anticonceptivos se observó un aumento masivo en la elección de métodos altamente efectivos y de larga duración cómo el implante (un 75%) Lo que redujo drásticamente las tasas de embarazos no deseados y abortos
Por otra parte, El Estudio Kaiser analizó el impacto de eliminar el copago y los costos compartidos para las mujeres demostrando que más mujeres comenzaron a usar anticonceptivos y a elegir métodos más efectivos, lo que a su vez redujo las tasas de embarazos no planeados y abortos.
Estos estudios han consolidado la evidencia de que el costo es una barrera directa para el uso del control natal y que la gratuidad favorece una planificación familiar más constante y efectiva.
La iniciativa “SI ACERCAMOS LA SALUD TAMBIÉN BAJAMOS LAS EMISIONES” del 2025, estimaba que implementar la inserción de implantes en el centro de salud había una reducción equivalente a 0.31 tCO2. Si a esto le añadimos que en una única visita la mujer pueda salir con el implante colocado y la gratuidad de los mismos, podemos estimar un impacto de 122.01 tCO2 al año al reducir el número interrupciones de embarazos no deseados.
Pero si además tenemos en cuenta que un embarazo no deseado tiene una huella de carbono de : 0,4–2,5 toneladas CO₂e, por embarazo, el impacto todavía es mayor.
La iniciativa es completamente replicable en toda la Comunidad de Madrid a través de un protocolo de anticoncepción. Madrid cuenta con una red de aproximadamente 300 matronas en Atención primaria que garantizarían la asistencia anticonceptiva de toda la población femenina en edad fertil
En la Comunidad de Madrid se realizaron en 2024 un total de 18.149 IVES. De los cuales 740 fueron farmacológicos y 17409 quirúrgicos.
Un aborto farmacológico genera aproximadamente 10–80 kg CO₂e. y un Aborto quirúrgico ambulatorio: aproximadamente 20–150 kg CO₂e.
Esto supone 122.01 tCO2 al año.
Por otro lado, un embarazo no deseado, deja una huella como proceso de alrededor de 0,5 a 1 tonelada de CO₂e, sin contar con lo que supone la crianza del niño.
A nivel económico, los IVES suponen un gasto anual de más de 8 millones de euros, que traducidos en implantes supondrían poder poner gratuitamente implantes a mas de 60.000 mujeres
Y a nivel emocional tanto un aborto como un embarazo no deseado, deja un impacto en la salud sexual de la mujer y sus familias
Una interrupción voluntaria de un embarazo, se debe considerar un fracaso de la asistencia que un sistema de salud ofrece a la mujer. El impacto económico, el impacto medio ambiental, el impacto en la vida de la mujer hace preciso revisar los circuitos que puedan facilitar el acceso a los métodos anticonceptivos especialmente los de larga duración
En mas de la mitad de las interrupciones de embarazo en la Comunidad de Madrid, no se hábian utilizado métodos anticonceptivos y pero es que en un 48% el método había fallado. El implante anticonceptivo es un método con una eficacia del 99.95%.
El acceso gratuito a los métodos anticonceptivos ha demostrado un incremento masivo del uso de los mismos con implicaciones directas en la reducción de abortos y embarazos no deseados.
No toda la población puede permitirse el acceso a los métodos de larga duración. Aunque en la Comuniad de Madrid el implante está financiado al 50% en la población de entre 18 y 40 años su precio no siempre es asumible por la mujer. Fuera de este rango de edad en los que la población tiene que asumir el 100% del coste, nos encotramos también a colectivos muy vulnerables.
La sauld sexual y reproductiva es una parte esencial de los derechos humanos. Está reconocida como derecho fundamental y garantiza a las personas disfutar de una vida sexual satisfactoria y segura. Está relacionada específicamente con la calidad de vida tanto a nivel individual como social de una persona.
El acceso gratuito a los métodos anticonceptivos en general y a los de larga duración especialmente, tiene un impacto economico, emocional y ecológico en la vida de las personas y en la salud del planeta.
Ofrecer la posibilidad en una sola visita de dar solución anticonceptiva a una mujer es un paso de gigante en la atención sexual de la población.