Desde hace unos años el HUPHM está implicado en la reducción de la huella de carbono de la organización. El objetivo principal es reducir la huella de carbono de nuestra organización, para ello llevamos a cabo diversas acciones con objetivos secundarios cada una de ellas enfocadas a tal fin. Encontrándose cada una de ellas en diferentes estadíos de evolución como son: Totalmente implantadas, en proceso de implantación o en estudio.
La primera acción que desarrollamos en este marco fue justo antes de la pandemia el cambio de contenedores de un solo uso por contenedores reutilizables para los residuos biosanitarios especiales. A continuación introdujimos unas máquinas, con la ayuda de ECOEMBES, para gestionar los envases de bebidas que se generan en las cafeterías pero que se encuentran a disposición de todos los usuarios del hospital. En ellas se recogen tanto botellas de plásctico como latas y se compactan en la propia máquina de este modo disminuimos la frecuencia de retirada de estos envases y además la propia máquina rechaza todo lo que no sea válido de este modo también conseguimos simplificar el proceso de reciclado de estos residuos. Además hemos instalado aparcamientos para bicis y se tiene previsto, a continuación, la instalación de enchufes para coches eléctricos ya que el volumen de coches que accede al hospital dirariamente es elevado debido a la mala cobertura del mismo con transporte público y a la distancia que se encuentra de la capital. Además en estos momentos estamos instalando máquinas de dispensación de ropa quirúrgica para reducir la generación de residuos plásticos, hacer una mejor gestión de dicha uniformidad lo que implica controlar su consumo, y con ello su suministro y su procesado (menor número de lavados).
Los indicadores oscilan en función del tipo de acción que sea: entre ellos tenemos cantidad de residuo por estacia año, tn de CO2 emitida al año (con la ayuda de calculadoras de emisiones), nº de formaciones o revisiones al año, nº de participantes en formaciones al año, consumos al año...
Nuestra propuesta está dirigida tanto a trabajadores como a usuarios, alumnos, asociaciones de pacientes, proveedores del hospital, así como a la sociedad en general, puesto que es labor y beneficio para todos la reducción de la huella de carbono de la organización.
Los principales riesgos para la salud humana tienen una relación directa con las condiciones medioambientales.
La interacción entre ser humano y medioambiente ha evolucionado provocando la aparición de nuevos factores de riesgo para la salud, como es el cambio climático, la disminución de la capa de ozono y en general el uso descontrolado en la producción, los servicios o en la vida doméstica, de diferentes gases y otras sustancias de gran impacto negativo medioambiental y para la salud humana.
Del mismo modo, los fenómenos meteorológicos extremos, el aumento de las enfermedades infecciosas, la disminución de los suministros de agua dulce y los problemas relacionados con la salud debido a un aumento de la contaminación del aire, son algunos de los impactos proyectados del cambio climático que tendrán una incidencia determinada sobre la salud de las personas.
De hecho, los cada vez más altos niveles de contaminación del aire, el agua y el suelo que hemos alcanzado, así como la emisión de compuestos químicos y el calentamiento que ya se manifiesta con el aumento e intensidad de disturbios climatológicos, suponen nuevos retos para la salud pública por el aumento de patologías asociadas a estas exposiciones, como enfermedades cardiovasculares y respiratorias, cáncer, o alteraciones endocrinas entre otras.
No obstante, se pueden considerar diferentes vínculos entre los impactos del cambio climático y sus consecuencias para la salud, a continuación se exponen algunos de ellos:
Del mismo modo, hay cada vez una mayor evidencia científica de que el cambio climático contribuye a aumentar la carga de enfermedades y de muertes prematuras. Este fenómeno irá acentuándose en las próximas décadas.
Aportando algunos datos a estas posibles consecuencias, mencionar que según datos de la Organización Mundial de la Salud, el 23 por ciento de las muertes prematuras en el mundo son causadas por factores ambientales y en Europa el 20 por ciento de la incidencia total de enfermedades se debe a estas exposiciones. Las cifras son más elevadas en el caso de niños, una población especialmente vulnerable. Según la OMS, más del 40 por ciento de la carga global de enfermedad atribuible a factores medioambientales recae sobre niños menores de cinco años, y en torno al 65 por ciento de enfermedades infantiles tiene su origen en la contaminación y degradación del medioambiente.
Por todo lo anteriormente indicado, la disminución de la huella de carbono de nuestra organización repercutirá en una mejor de la salud de nuestra sociedad. Obviamente no de manera drástica pero si será un granito de arena que junto a otros granitos de arena conseguiran el objetivo a gran escala.