Es evidente que el cambio climático está afectando a todos los países de todos los continentes y se hace necesario desarrollar sistemas que reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero en todos los sectores, teniendo en cuenta, además, que el cuidado y protección del medioambiente es una cuestión de salud pública.
En el medio sanitario, el alto consumo energético de los edificios hospitalarios y sus instalaciones, en funcionamiento durante todas las horas del día, hacen de este sector uno de los más sensibles a la toma de medidas de ahorro y eficiencia energética.
A los factores mencionados hay que añadir el incremento paulatino del precio de la energía que se ha ido produciendo a lo largo de las últimas décadas, y que se ha disparado estos años.
Todo ello nos hizo ser conscientes de la necesidad, no solo de adoptar medidas rígidas y urgentes en materia de ahorro energético, sino de establecer una hoja de ruta de descarbonización que reduzca las emisiones y el consumo de energía, que optimice la tarifa eléctrica y que contribuya a la mejora de la salud general.
Para ello iniciamos un plan en el año 2010, con las siguientes medidas:
Los objetivos principales de esta hoja de ruta son promover la eficiencia energética para reducir la factura de la luz y el gas, hacer un uso responsable de los recursos y contribuir a la mejora de la salud general de la población.
La posibilidad de replicar nuestra hoja de ruta es perfectamente viable para cualquier hospital. De hecho el Servicio Murciano de Salud (SMS) ha aprobado una inversión de 52,2 millones de euros hasta 2030 para mejorar la eficiencia energética, destinados a instalaciones solares fotovoltaicas en todos los hospitales de la Región de Murcia, que coincide con el punto 5 de nuestro plan.
El resto de apartados de apartados de nuestra hoja de ruta también son perfectamente replicables a cualquier hospital y edificio de cualquier Administración.
El consumo energético alcanzó su pico más alto en el año 2008, con un consumo de energía eléctrica de 14.888.873 Kwh y de gas 6.325.519 Kwh.
Tras la implantación de nuestra hoja de ruta, el consumo de electricidad en el año 2021 ha sido de 9.756.324 Kwh. Y el consumo de gas en el mismo año ha sido de 2.473.287 Kwh.
Lo que ha supuesto una disminución del consumo de electricidad de 5.132.549 Kwh y de gas 3.852.232 Kwh. Es decir, un 39,47% de ahorro en electricidad y un 66,72% de ahorro en gas.
El plan de mejora de la eficiencia energética que se está llevando a cabo en el hospital general Universitario Reina Sofía de Murcia afecta al ahorro económico energético de la Administración Pública de la Región de Murcia, pero sus efectos repercuten en la población general. Además de reducir las emisiones de CO2 se consigue un importante ahorro económico que se reinvierte en la salud de la población.
El impacto en la salud del calentamiento global ha quedado patente en el demoledor estudio publicado recientemente por la prestigiosa revista The Lancet, en su séptima edición de The Lancet Countdown, en el que han participado 99 expertos y 51 instituciones. Según datos del estudio, el calentamiento empeora dolencias cardiovasculares y respiratorias y aumenta las muertes relacionadas con el calor, los problemas mentales y la inseguridad alimentaria y contribuye a la propagación de enfermedades infecciosas. En la conclusión principal se asegura que son los peores hallazgos hasta el momento y que el cambio climático está socavando cada vez más todos los pilares de la buena salud.
Por tanto, trabajar en reducir nuestro impacto ambiental contribuiría a reducir y mitigar los riesgos ligados al cambio climático.