Sanidad #PorElClima propone un PESMA 2027-2031 más operativo, territorializado y orientado a resultados en salud
Desde Sanidad #PorElClima hemos participado en la consulta pública previa del Plan Estratégico de Salud y Medio Ambiente (PESMA) con 53 aportaciones en el bloque específico de Salud y Cambio Climático.
Se trata de una propuesta que parte de un proceso de trabajo desarrollado con el apoyo de AstraZeneca y en el que han intervenido entidades y expertas con saberes complementarios. En concreto, por parte de la sociedad civil, representantes institucionales y perfiles científicos, han participado Alianza Médica por la Salud Planetaria, ISGlobal, Plataforma One Health, Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) y la Dra. María Neira, exdirectora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la Organización Mundial de la Salud y actual candidata a la dirección general de este mismo organismo. Esta visión se ha completado con la de un grupo de trabajo conformado por las empresas aliadas de Sanidad #PorElClima. El objetivo final: que el nuevo plan 2027-2031 pase de ser un marco estratégico a una herramienta de acción preventiva con resultados medibles en la salud de la población.
Las principales propuestas
El PESMA 2022-2026 ha sido el marco estatal de referencia frente a los factores ambientales que afectan a la salud. Su revisión abre la oportunidad de incorporar los aprendizajes del periodo vigente, nueva evidencia y propuestas operativas para los próximos cinco años.
Por ello, desde Sanidad #PorElClima se ha atendido a las cinco áreas temáticas incluidas en el PESMA actual dentro del bloque de cambio climático y salud: riesgos del clima, temperaturas extremas, calidad del aire, calidad del agua y vectores transmisores de enfermedades.
Asimismo, debido a la importancia que la gobernanza en implementación efectiva tiene en el proceso, también se han realizado sugerencias en este ámbito. En concreto, se pide reforzar el PESMA como marco de coordinación y rendición de cuentas, no solo como documento estratégico. Se propone una gobernanza estable que conecte Estado, comunidades autónomas, entidades locales, sistema sanitario, servicios sociales, pacientes, investigación y empresas. También se reclaman metas concretas, responsables, plazos y financiación para cada medida, datos más desagregados por territorio y grupo vulnerable, y criterios ambientales progresivos en la compra pública sanitaria, con salvaguardas para el acceso y la competencia. Las medidas de salud ambiental se presentan como políticas ?no regrets?, útiles con independencia del ciclo político.
En lo relativo a los riesgos del clima, se propone pasar de contar eventos y alertas a evaluar el riesgo climático de forma integral: peligrosidad, exposición, vulnerabilidad y capacidad de respuesta. Las recomendaciones incluyen reforzar el Observatorio de Salud y Cambio Climático con guías prácticas, identificar y proteger de forma proactiva a las personas más vulnerables con garantías de privacidad, incorporar escenarios climáticos y riesgos compuestos a la planificación sanitaria e integrar la perspectiva Una Salud en la formación de los profesionales sanitarios.
Por su parte, con el objetivo de hacer frente a las temperaturas extremas, desde Sanidad #PorElClima se pide mantener los planes nacionales frente al calor y al frío, pero medir si las alertas llegan a quien más las necesita, si activan medidas concretas y si reducen daños evitables. Propone equiparar el desarrollo del plan frente al frío con el del calor, elaborar mapas locales de riesgo térmico, avanzar hacia un estándar mínimo de refugio climático por municipio o zona básica de salud, atender la pobreza energética y garantizar la continuidad de tratamientos durante los episodios extremos.
La calidad del aire es otro de los ámbitos de especial trascendencia. Las aportaciones realizadas se encaminan a alinear los indicadores con la Directiva europea revisada y las recomendaciones de la OMS, y complementar las superaciones de límites con datos de exposición real de la población. Se recomienda también reforzar la atribución de fuentes contaminantes, priorizar indicadores de salud como EPOC, asma y eventos cardiovasculares, conectar datos ambientales y asistenciales, y abordar la descarbonización del sector sanitario como eje transversal del plan.
Las propuestas relacionadas con la calidad del agua buscan anticipar los riesgos de sequías, inundaciones y fallos de suministro, con protocolos de alerta temprana y planes de continuidad en centros sanitarios y sociosanitarios. También plantean ampliar la vigilancia de contaminantes emergentes, incorporar las resistencias antimicrobianas en coordinación con el PRAN y reforzar el seguimiento de Legionella, cianobacterias y Vibrio.
Finalmente, en cuanto a vectores transmisores de enfermedades, se pide ampliar la vigilancia más allá del mosquito tigre, según el riesgo de cada territorio, para incluir Culex y virus del Nilo Occidental, flebótomos y garrapatas. Se recomiendan también sistemas predictivos de alerta temprana, más capacidad técnica para los municipios pequeños, circuitos clínicos de sospecha y notificación, uso responsable de biocidas y la ciencia ciudadana como fuente complementaria validada.
Cinco prioridades para el nuevo plan
El documento coordinado por Sanidad #PorElClima concluye con cinco prioridades transversales: anticipar los riesgos integrando datos ambientales, climáticos y sanitarios; situar la equidad y los colectivos vulnerables en el centro; traducir planes y alertas en actuaciones concretas; contar con indicadores útiles para decidir; y reforzar la coherencia entre políticas desde el enfoque one health. Todo ello aprovechando las estructuras y sistemas de información ya existentes, sin crear duplicidades.
Las entidades participantes en este proceso proponen que el Ministerio de Sanidad, así como el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, valoren estas recomendaciones en la revisión del plan, identificando las que pueden incorporarse a sus objetivos e indicadores y las que requieren desarrollo técnico o coordinación adicional.

